Lecturas (sesgadas) de verano
Una ciudad se retrata en los libros de sus estanterías. En unos grandes almacenes de Madrid donde te da un corte inglés cada vez que tienes que pagar, la sección literaria está en una de las puertas de acceso, de manera que al entrar se proyecta la ciudad visitada, o al menos aproxima la oferta cultural de sus comerciantes. Si los libros están así colocados, es porque la expectativa de ventas contempla o da preferencia al lector que busca títulos como estos. La primera extrañeza se produce porque no son textos literarios, ni poetas consolidados, ni relatos premiados en algunos de esos concursos veraniegos donde tan bien se alimentan los ilustres miembros de los jurados. No. El expositor central, ese que está delante de la puerta y solo puede esquivase por la izquierda o la derecha, está repleto de textos alusivos a determinados asuntos mediáticos de tan reciente vigencia, que es difícil saber si esos libros no estaban escritos ya antes de que ocurrieran los hechos. Los contenidos so...