Diez preguntas de verano sin respuesta
El sopor veraniego trae comportamientos inexplicables. Los golpes de calor parecen alterar paquetes enteros de neuronas, hasta el punto de evaporarse signos de inteligencia que hasta ahora se daban por sólidos y permanentes. Que el cambio climático altera el comportamiento humano resulta evidente, a la luz de los acontecimientos que describen este verano de 2026. Dadas las dificultades para alumbrar causas razonables de tales procesos, aquí se esbozan algunas incógnitas que van a estar presentes en el futuro inmediato. Son preguntas que no encuentran respuesta ni encendiendo velas a la Virgen del Pino, abiertas a cuantas sugerencias permitan mejorar el sentido común de la convivencia. ¿Cuantos políticos, aristócratas, periodistas, empresarios, jueces, directores de cine y actores, profesores universitarios, dirigentes separatistas o agentes de la Seguridad tienen deudas de gratitud por los agasajos no solicitados recibidos durante sus estancias, vacacionales o de otra índole, en algun...