Canarias, Marruecos, el Papa y el avispero
El primer cuarto del siglo XXI acaba de cerrarse por agotamiento. Y el segundo cuarto se abre con un golpe al orden internacional perpetrado por Estados Unidos en Venezuela, un episodio que, conectado con el genocidio de Israel en Palestina, tiene todos los ingredientes para condicionar los ejercicios del poder, cualquiera que sea su forma, en las décadas futuras. Desde la caída del Muro de Berlín en 1989, la correlación de fuerzas en el planeta ha navegado múltiples incertidumbres, sobre las aguas de la revolución tecnológica y frente al oleaje de la creciente escasez de energías fósiles. Los episodios protagonizados o dirigidos por Donald Trump no pueden considerarse como excéntricos arrebatos; son las leyes que vienen a marcar el presente y la próxima evolución de los gobiernos del mundo. En pocas palabras, no sólo se trata de un líder perverso . Se trata de la imposición de un sistema global, que obliga al conjunto de los humanos y de los territorios a cambiar las condiciones...