Un concierto en La Tejita
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| Esqueleto del hotel en el sur de Tenerife un año después de la orden de suspensión de las obras. / Foto: Salvar La Tejita |
Los silencios del poder esconden grandes beneficios. El caso del hotel de La Tejita replica el modelo de desarrollo de Canarias en las últimas décadas, en sus formas y en su fondo. El simpático discurso del ecologismo moviliza desde hace años la opinión contraria a la urbanización del entorno de la mayor playa natural de Tenerife, pero ni la alineación de los gobiernos más progresistas conocidos -el mismo color en la isla, en el Archipiélago y en el Estado- es ¿capaz? de alterar el orden establecido.
La pomposa consejería regional de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial se ha declarado inútil a la hora de conseguir que la Demarcación de Costas atienda los requerimientos de paralización de las obras. La orden de Costas existe, aunque sea muy de última hora (mayo de 2019), acaso porque forma parte del guion de incidencias que ha facilitado la urbanización sin tino de Canarias. Claro que más que una orden, es más bien un consejo, una pose de salón. Sin contar con que la única cautela posible ante una inversión millonaria en juego es la que dicte un juez, que en este caso no parece tener prisa. No es que insinúe connivencias entre jueces y políticos, líbreme Dios. Y menos en Tenerife. En el sur de Tenerife.
La exigencia costera ha mostrado la potencia del constructor; donde hace un año había un solar, hoy se eleva una masa de cuatro plantas por encima de la rasante. Como en otros muchos procedimientos similares, el compás seguido con el papeleo ha resuelto todos los resquicios legales antes de que surgieran los obstáculos.
Es un concierto sostenido en el tiempo, que requiere de supremas habilidades burocráticas y de grasa suficiente para que el engranaje político acierte a mirar, en cada golpe, siempre hacia el lado equivocado de la cosas. De manera que la aprobación de la licencia de obras un día de Navidad parece una anécdota sin serlo. Que el apoyo inicial del PSOE al expediente parece otra anécdota sin serlo; que la cadencia del constructor desde que se aprobó el plan de urbanización parece perezosa sin serlo. Y que los demás partidos gobernantes en algún tramo del proceso (PP, CC) no han roto la armonía sinfónica de la pieza, pues tampoco es coincidencia.
La obra de La Tejita retrata la hegemonía de la lógica que alicata Canarias sin miedo a pandemia alguna. Está por encima del asalto a cualquier cielo; un espacio libre es un solar desperdiciado. Si pueden esperar un poco, ya verán en la inauguración del hotel los golpes de pecho del gobernante de turno. Y el agradecimiento al foráneo inversor por fomentar la riqueza en una hora tan difícil. Eso sí que es riesgo, y no aguantar varios días sin comer en lo alto de una grúa.

Totalmente de acuerdo. Para que queremos en nuestra tierra cargos directivos, como en costas, puertos, etc..puestos a dedo con el beneplácito del Gob de turno eln España.?, amén de los alcaldes que no solo miran para otro lado, sino que además si no hay bulla agilizan los papeles en dos patadas, al igual que el resto de administraciones. Ahora las cabezas metidas en las alas como los avetruces esperando otro acontecimiento que distraiga al pueblo.
ResponderEliminarNo se equivoca el señor autor,Pero coincidirá conmigo que las Cañadas del Teide y las faldas del Roque Nublo,
ResponderEliminarLos políticos han sido muy responsables y no se construyó.
Lo que faltaba!!
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