Tres legislaturas de paciencia


Canarias aún tardará doce años (tres legislaturas) en poner al día los expedientes de la Dependencia. Es la versión optimista que emite la consejera de este asunto social, que a punto de cumplir dos años en la nave del poder, sigue lamentando la herencia recibida. Lo contó el otro día la propia Noemí Santana en El Debate de RTVE en Canarias. No le falta razón en la queja, aunque es de esperar que en algún momento supere ese dolor que debe tener en el cuello de tanto mirar atrás. Eso si nada se tuerce; hoy se tarda casi tres años en responder a la petición de ayuda, siempre que no se atasque algún papel, y no se prevé cambio de estrategia ni proceso de gestión alternativo para acelerar el paso.


La política de las flores aplicada al caso consiste en hacer creer que bastará con mantener los procedimientos aplicados desde 2008, agilizados por el ánimo de la plantilla y por una aplicación informática aún pendiente de contratación. La propaganda oficial resalta la contratación de cien personas que estos días se están incorporando al servicio, sin explicar todos los detalles. Por ejemplo, que se trata de un proceso ordinario de renovación del contrato programa de gestión, como ocurre cada cuatro años, y que el personal viene a dar relevo, en el mismo volumen y cuantía, a la mayor parte del personal hasta ahora disponible. Es decir, 40 de los actuales se van a su casa, porque se trata de un proceso que impide la continuidad de los empleados en la plaza. Contratos interinos con fecha de caducidad, para entenderlo mejor. No se amplía la plantilla en cien personas, como presumen; sólo se espera que los relevos sean más eficaces que los anteriores en los próximos cuatro años.


A falta de mejores alternativas, la gestión política de la Dependencia se concentra en las apuestas. El director general del ramo ya puso fecha. Si en diciembre no ha resuelto 5.000 de los 23.000 expedientes ya iniciados, dejará el cargo, dijo en la COPE. Pueden estar tranquilos; Los que no entren en el cupo no van a incendiar contenedores ni a romper escaparates. Como la edad les acompaña, las Conchitas de Canarias tienen tres legislaturas más para hacer ejercicios de paciencia.

Comentarios

  1. Lo que expone el artículo es tan evidente que deja claro en él, que aquí pan y en el cielo bizcocho.

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